Revista Espacios y Memorias

La Nueva Historia Social y las luchas populares: una relación dialéctica. - Revista Espacios & Memorias

jueves, 13 de abril de 2017

La Nueva Historia Social y las luchas populares: una relación dialéctica.

Entrevista* a Julio Pinto Vallejos, Premio Nacional de Historia 2016.


Texto completo [Descargar]

"¿En qué contexto surge la Nueva Historia Social y cuáles son sus principales características?
La Nueva Historia Social surge en dictadura, simultáneamente dentro del país con la gente de izquierda que se queda, y en el exilio con los que estaban afuera, y surge como una reacción frente a lo que es el golpe, dar respuesta de por qué se produjo una cosa así, tan destructiva para el proyecto de izquierda y qué fue lo que no vimos desde la historia que nos hubiera podido ayudar a entender y a dimensionar esa derrota. Ese es el contexto en que sale, por un lado dar cuenta de la derrota del proyecto de izquierda en Chile y por otro lado, aportar a la resistencia en contra la dictadura desde la historiografía, recuperando la historia popular como un insumo importante, incidiendo en los actores sociales que estaban resistiendo, por la vía de entregarles antecedentes historiográficos que le dieran, por un lado, más energía y por otro lado, elementos que le sirvieran para moverse en un contexto así.

Esto significó modificar algunos parámetros de lo que había sido la historia de izquierda más tradicional, la llamada Historia Marxista Clásica[1]. Salirse un poco del énfasis que hacía esta historiografía en las organizaciones, los partidos, los líderes y apuntar más a la base social, porque una de las reacciones que nosotros vimos fue que cuando llega el golpe se descabezan todos los liderazgos del movimiento social, se destruyen los partidos y los sindicatos, matan y exilian a los dirigentes, y la base social tiene muy poca capacidad de reacción. Entonces había algo en esa base social que nosotros no estábamos viendo y que no sabíamos, que no conocíamos, era necesario mirar ahí más que mirar solo a las dirigencias o los liderazgos; y también incorporando nuevos temas y nuevos actores, no solo los obreros, sino que los pobladores, los marginales, las mujeres, los jóvenes, las etnias,  en otros periodos de la historia donde no había movimiento obrero, no había clase obrera, pero sí habían actores populares, sí habían luchas o rebeldías populares que podían servir de guía para lo que estaba sucediendo en esos años, periodos anteriores a la década de 1880, y otro temas, la cotidianeidad, las relaciones sociales, el género, las formas de sociabilidad, la cultura, temas que la historiografía marxista clásica no había mirado."




[1] Con esta denominación Julio Pinto hace referencia a la corriente historiográfica desarrollada desde mediados de siglo XX por historiadores militantes de los partidos de izquierda (Socialista y Comunista), como Julio Cesar Jobet o Hernán Ramírez Necochea, los cuales fueron los primeros en hacer historia desde una perspectiva económico-social, aunque utilizando categorías de análisis propios del marxismo ortodoxo, lo cual generó que menospreciaran actores y dimensiones que aun siendo partes del mundo popular, eran excluidas de su análisis al no ser directamente políticas u obreras.


Cómo citar: